El Firmamento en la Mitología

Muchas Estrellas y Constelaciones que adornan el firmamento tienen sus orígenes en interesantes Mitos y Leyendas. De esta manera explicaban los antiguos la ubicación de las estrellas en el cielo.

La Vía Láctea

La Vía Láctea se llamaba al camino que conduce al palacio de los dioses. Cualquiera puede verlo en una noche despejada y más aun cuando  la luna se oculta.

Constelación de Virgo

Astrea, diosa de la inocencia y la pureza. Era hija de Temis. Cuando abandonó la tierra fue colocada entre las estrellas, donde constituyó la constelación de Virgo (la virgen).

La Osa Mayor y la Osa menor

Calisto era una joven doncella que fue convertida en osa por Juno debido a un ataque de celos. Calisto entonces deambulaba por los bosques llena de vergüenza. Un día vio a su propio hijo cazando en el bosque y ella deseo acercarse para abrazarlo. El joven al ver la osa había dispuesto el arco y la flecha para conseguir su presa.

Júpiter observó la escena yantes que se cometiera el crimen colocó a ambos en el cielo como la Osa Mayor y la Osa menor.

Juno se enfureció al ver a Calisto y su hijo en el firmamento en las proximidades del Polo y acudió con su queja a las potestades del mar.

Los señores del mar le dieron la razón a Juno y ahora ambas constelaciones giran en el cielo pero nunca se hunden como otras estrellas en el mar.

Geminis (los Mellizos)

Castor y Pólux eran dos mellizos  hijos de Leda y Zeus  trocado en  cisne. Castor era un gran domador y Pólux muy buen boxeador. Participaron en varias luchas. Cuando Castor murió, Pólux desconsolado pidió a Zeus dar su vida en rescate por la de su hermano.

Zeus recompensó el cariño de esos hermanos colocándolos entre las estrellas como Geminis  (los Mellizos)

La Corona de Ariadna

Ariadna era hija del rey de Minos. Ariadna fue la doncella que ayudó a Teseo a escapar del laberinto del Minotauro. Teseo la llevó consigo y luego la abandonó en la isla de Naxos.

Ariadna lloraba su desventura cuando la encontró Baco y la hizo su esposa y le regaló una corona de oro engarzada con piedras preciosas.. Cuando Ariadna muere, Baco arrojó la corona al cielo. A medida que la corona ascendía, las piedras se hicieron cada vez más brillantes hasta convertirse en estrellas. La corona de Ariadna se mantiene fija como constelación entre Hércules arrodillado y el hombre que sostiene la serpiente.

El Delfín

Anfitrite era hija de Nereo y de Doris. Neptuno (el dios del mar) se enamoró perdidamente de ella. Para seducirla se montó en un delfín. Cuando ella accedió a ser su esposa, Neptuno recompensó al delfín, colocándolo entre las estrellas.

Orión

Orión era hijo de Neptuno. Era gigante, trabajador y de buen aspecto.

Orión se había enamorado de Merope, la hija del rey de Quíos, Enopión. Orión hizo todo lo posible para conseguirla como esposa, pero su padre nunca accedía a su petición. Un día, Orión trató de tomarla por la fuerza y su padre, Enopión se enojó tanto que lo dejó ciego.

Vulcano se apiadó del pobre Orión, puso a uno de sus hombres, Quedalión a su disposición. Este lo cargó sobre sus hombros y lo llevó a la morada del sol, donde recobró la vista.

A partir de ese momento, Orión se quedó junto a Diana compartiendo sus cacerías y parecía que estaban enamorados.

El hermano de Diana, Apolo, se puso celoso y aprovechando que Orión estaba nadando en el mar, desafío a Diana en puntería a acertarle a un punto negro que estaba en el mar. Diana aceptó  el desafió y con certera puntería mató sin saberlo a Orión. Cuando el mar arrojó su cuerpo a la orilla, Diana lloró amargamente y lo ubicó en el firmamento donde aparece como un gigante, con cinturón, espada, piel de león y garrote.

Sirio

Sirio, el perro de Orión, sigue a su amo en el firmamento brillando intensamente.

Las Pléyades

Las Pléyades eran hijas del gigante Atlas. Orión enamorado las perseguía. Las Pléyades rogaron entonces a los dioses que las transfiguraran y Zeus las convirtió en palomas. Más tarde las transformó en constelación. Eran siete estrellas. Una de ellas, Electra, abandonó su sitio para ver la ruina de Troya. Por esa razón se ven solo seis estrellas y desde que Electra abandonó su lugar han quedado pálidas.

Hércules

Hércules era hijo de Zeus y Almecna.

Al llegar la hora de su muerte se dirigió al monte Eta, construyó una pira funeraria y se acostó. Las llamas devoraron la parte humana que correspondía a su madre, Almecna, pero la parte divina que correspondía a su padre, alcanzó más fuerza asumiendo una divina dignidad.

Su padre, Zeus, lo cubrió con una nube y lo hizo ascender al firmamento en una carroza de cuatro caballos para ubicarse entre las estrellas.

Quirón

Quirón era el más sabio y más justo de todos los Centauros .Fue educado por Apolo y Diana. Era célebre por su destreza en la cacería, medicina, música y además profetizaba. A su muerte, Zeus, para premiarlo lo colocó entre las estrellas, para formar la constelación de Sagitario.

Pegaso

Pegaso era un magnífico caballo alado que nadie podía domar ni montar. Cuando Belerofonte lo vio ardió en deseos de montarlo y, para hacerlo pidió ayuda a la diosa Atenea. Ella le dio un freno de oro y mediante ese artilugio, Belerofonte pudo domar y adiestrar a Pegaso para la guerra y fue su compañero inseparable de muchas hazañas. Un día Belerofonte quiso volar con Pegaso hasta el Olimpo y esto le valió la ira de los dioses. Zeus  envió un tábano que picó a Pegaso arrojando a Belerofonte por el aire. Pegaso continuó ascendiendo hacia el cielo donde se transformó en constelación.

Perseo y Andrómeda

Andrómeda era hija de Casiopea y el rey Cefeo. Casiopea había provocado la furia de las nereidas al decirse más hermosa que ellas.

Poseidón para vengar su soberbia envió un monstruo marino que asoló las costas devorando hombres y ganado.

Cuando para buscar un método que salvara a su pueblo del temible monstruo el rey Cefeo consultó al oráculo, este le dijo que la única manera era entregar a su hija Andrómeda como alimento al monstruo marino. Lleno de dolor, el rey ató a su hija junto al mar para alimento del espantoso animal.

Quiso que en ese momento pasara Perseo por el lugar y viera a Andrómeda atada junto a las rocas llorando amargamente. Se acercó a ella y supo de su desgracia al mismo tiempo que su corazón se enamoraba de la bella doncella.

Mientras conversaban el monstruo se asomó sobre la playa y Perseo sin dudarlo, se trabó en feroz lucha hasta matar al animal.

Perseo, desató a Andrómeda y la entregó a su padre mientras la pedía en matrimonio. El rey se la entregó en matrimonio como recompensa por su hazaña.

Perseo, junto con Andrómeda se convirtieron luego de su muerte en una de las constelaciones más brillantes del firmamento.