Apio Claudio, acosaba a Virginia con regalos y promesas, pero ella no aceptaba sus cumplidos.
Apio Claudio, entonces, diseñó un malvado plan para poseerla.
Contrató a un hombre para acusarla de ser hija de una de sus esclavas y de ese modo detenerla para ser llevada ante el Tribunal precedido por Apio Claudio. La dama que la acompañaba, comenzó a pedir socorro a los gritos y el pueblo se congregó ante el escándalo.
El hombre escapó, pero de todos modos, logro que Virginia fuera citada ante el Tribunal como presunta esclava.
Virginia y su padre estaban desesperados porque a pesar de las pruebas presentadas, Apio Claudio logro que Virginia fuera declarada esclava.
Virginio, viendo que todos sus esfuerzos fueron inútiles, se sintiótan impotente que tomó un puñal y atravesó el pecho de su hija diciendo: Esta es la única manera que tengo de devolverte la libertad para que no te transformes en la esclava de un tirano cruel y malvado.
Luego, dirigiéndose a Apio Claudio le dijo: -Y espero que esta sangre atraiga la venganza de los dioses sobre tu persona.
El pueblo enardecido ante el trágico suceso, se sublevó y hasta el propio ejército estaba dispuesto a apoyar a los sublevados.
El Senado se reunió al instante dispuesto a despedir a Apio Claudio que huyo y se convirtió en bandido.
Cuando la justicia decidió apresarlo por sus múltiples fechorÃas, puso fin a su vida suicidándose.

© Copyright 2006 by Mirta Fernández, all text above this notice (NOT including images or other files), unless otherwise noted, is licensed under a Creative Commons License, please link to this page if you use this work 
